
• La Hepatitis C es una pandemia global que afecta a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a Europa. Existe una cura
a la que sólo una minoría de pacientes tienen acceso debido a su elevado precio. Estamos ante una nueva vulneración del derecho
a la salud que está desencadenando un movimiento europeo y global para conseguir el acceso a medicamentos asequibles.
• La crisis actual en el acceso a los nuevos tratamientos para la Hepatitis C es un síntoma de un sistema de I+D que no funciona,
basado en la maximización de los beneficios empresariales por encima del derecho a la salud. El acceso a los medicamentos se ve
amenazado bien porque no se desarrollan los fármacos que no supondrán altos beneficios o porque los pacientes y los sistemas
de salud no pueden permitirse pagar el desorbitado precio de los fármacos que generan los monopolios.
• El gobierno español ha optado deliberadamente por no utilizar las soluciones que existen a nivel nacional y europeo para
garantizar un tratamiento asequible.
• Debemos de aprender de la experiencia con la pandemia de VIH/Sida, pues gracias a la entrada de los genéricos pudo ampliarse
el tratamiento.
• Al contrario que la estrategia de negociación de precios de la
industria, la Hepatitis C (HepC) no conoce fronteras y se extiende a
escala global. Alrededor de 180 millones de personas en todo el
mundo están infectadas por el virus de la Hep C, de ellos unos 4
millones solo en Europa. Se estima que en España, entre 700.000
y 900.000 personas viven con el virus.
• Los nuevos tratamientos suponen una cura en el 95% de los
casos. Además, sin una vacuna preventiva son la única manera de
poder eliminar la enfermedad en un futuro. Sin embargo, los
desorbitados precios que está estableciendo la industria
farmacéutica hacen imposible ese escenario de eliminación de la
enfermedad.
• Con los precios que está estableciendo Gilead - el poseedor de
las patentes de Sofosvuvir – el tratar a todos los pacientes que lo
necesitan supondría la quiebra de cualquiera de los sistemas de
salud europeos.
• Hay una cantera de medicamentos para la Hepatitis C que
podrían ser competencia para el Sofosvubir y que serán
comercializados en breve, pero se no se prevé que tengan precios
muchos más bajos.
• Estudios recientes han demostrado que los tratamientos a base de
Sofosbuvir podrían ser producidos por unos costes de 100€ por 12
semanas de tratamiento, una cifra muy por debajo de los precios
que Gilead ofrece bajo sus licencias o negociaciones bilaterales.
• La crisis actual en el acceso a los nuevos tratamientos para la
Hepatitis C es síntoma de un sistema de I+D enfermo y orientado
exclusivamente por las previsiones de venta. Esta situación hace
que se malgasten muchos de los recursos para I + D en áreas de escasa
relevancia para la salud y que apenas haya innovación en vacunas o
tratamientos que podrían tener un gran impacto en la salud mundial
pero que proporcionarían poco rendimiento económico.
La reciente crisis en torno a la epidemia de Ébola, una
enfermedad conocida desde hace casi 40 años, ha demostrado
que la I + D va a donde la venta está asegurada en lugar de donde la gente necesita tratamientos. El diagnóstico no es mejor cuando
miramos otras pandemias importantes. El tratamiento de la
tuberculosis, una enfermedad que se cobra 1,7 millones de vidas
al año, se ha mantenido prácticamente sin cambios durante
décadas. Después de más de 30 años de investigación, aún no
existe una vacuna para el VIH / SIDA. Mientras que las resistencias
a los antibióticos se están extendiendo y son ya un problema de
salud pública, nuestro arsenal actual para luchar contra ellos se ha
quedado obsoleto y apenas hay nuevos fármacos en la cantera.
• Aunque la investigación médica está fuertemente financiada
con fondos públicos, los medicamentos generalmente
terminan bajo monopolios privados gracias a un sistema de
patentes que es agresivamente defendido por la industria. Sin
una competencia sana que regule el precio del producto, éste
termina basándose en el poder de negociación y en cuanto están
dispuestos a pagar los gobiernos o pacientes, en lugar del coste
real de I+D y producción y en sus beneficios para la salud.
1. La solución definitiva consiste en cambiar las reglas del
juego en el sistema de investigación y desarrollo de fármacos
Mientras tanto, "pagar o morir" no son las únicas opciones. Poner
a disposición un presupuesto ilimitado o algún tipo de solución
rápida a modo de "fondo de emergencia" para cubrir estos
precios poco realistas sólo alimentarían el problema y
fortalecería la posición de la industria. Al igual que sus
homólogos europeos, el gobierno español ha ignorado
deliberadamente las opciones que tiene a su alcance para
conseguir una drástica reducción de los precios y desa ar el
monopolio de la industria farmacéutica para garantizar un
tratamiento asequible para la HepC a sus ciudadanos.
2. Forzar a bajar el precio
La solución a corto plazo es que Gilead baje el precio. Otro
escenario no permitiría asegurar el tratamiento a todos los
pacientes. La Unión Europea ofrece un escenario único para
la cooperación con el n de aumentar la fuerza y el peso de
los países en las negociaciones de precios con la industria.
Los acuerdos bilaterales secretos entre los países y las
compañías pueden aparecer como una solución para obtener
descuentos, pero no es así. La estrategia adoptada por la
industria farmacéutica muestra que un frente unido en Europa
obligaría a la reducción signi cativa de los precios hasta que
se puedan tomar medidas más sostenibles.
El conocimiento sobre el costo real de tratamientos a base de
Sofosbuvir y de la estrategia de precios de Gilead está ahí para
que los países europeos puedan construir una estrategia de
negociación basada en obtener un precio asequible. Las
herramientas de dicha negociación ya están disponibles: hace
apenas unos meses, 20 países incluido España acordaron una
iniciativa de compra conjunta en caso de pandemias, mientras
que otras iniciativas de cooperación reforzada se pusieron
sobre la mesa del Consejo de la Unión Europea en 2014.
El tratamiento de la hepatitis C es un ejemplo emblemático de los fallos del sistema de I + D.
Los costes de I+D han sido fuertemente apoyados con
financiación pública y se ha llevado a cabo por las instituciones
públicas de investigación - por lo tanto, reduciendo el riesgo y la
inversión realizada por los inversores privados.
• Gilead afirma que compró la start-up a la que pertenecía
Sofusbuvir por $11 mil millones hace 3 años.
• Sólo en 2014, los tratamientos a base de Sofosbuvir han
generado $12.4 mil millones en ventas. En virtud de la previsión
de ventas actuales, la adquisición de Gilead puede ser recuperada
dentro de unos pocos de años.
• La duración estándar de una patente es de 20 años
3. Romper los monopolios y promover la competencia de genéricos.
Las licencias obligatorias se permiten bajo la ley española y se
pueden implementar para suspender el monopolio que Gilead y
otras empresas tienen sobre los tratamientos para la Hepatitis C.
España, al igual que otros vecinos europeos, cuenta con una
industria de genéricos que le permitiría desarrollar el fármaco.
El gobierno español ha destinado €125 millones para la compra
de Sovaldi (Sofosbuvir). Incluso si este presupuesto se destinara a
proporcionar Sofosbuvir a las 700.000 personas que se estima
viven con el virus de la Hepatitis C en España - teniendo en
cuenta que no todos ellos pueden necesitar este fármaco- el
precio del tratamiento por persona, que sería de alrededor de €
180, estaría todavía por encima de los 100€ de coste de
producción. Si los tratamientos a base de Sofosbuvir puede ser
producido por 100€ por persona, ¿por qué debemos de pagar
25.000€?
Además, las patentes sobre Sofosbuvir ya han sido negadas o
desafiadas con éxito en Egipto y la India debido a la "novedad"
cuestionable del fármaco. La Oficina Europea de Patentes -
donde se han concedió las patentes para toda la región - ofrece
la posibilidad de impugnarlas. Si no hubiera patentes europeas
sobre Sofosbuvir se rompería el monopolio de Gilead y parte
del mercado de fármacos sobre la Hepatitis C se abriría a la
competencia genérica
Con la eliminación de la hepatitis C a nuestro alcance, las
autoridades de salud nacional, europea y mundial no
puede permitirse el lujo de repetir los mismos errores que
con el VIH / SIDA hace 30 años. Decisiones
urgentes y valientes son necesarias
ahora para garantizar el acceso universal
y sostenible a medicamentos asequibles
para la Hepatitis C y otras pandemias.
¡Hagamos realidad el derecho a la salud ya!