Por Amilkar Feria Flores
Siguiendo una potable práctica cultural, ejercida durante años por los fundadores del Instituto Superior de Arte, con anterioridad a la crisis económica de los años noventa, se reeditó este verano, entre el 11 y el 16 de julio, la conocida “Brigada Serrana”. Si bien el pasado año se convocó, institucionalmente, a un ascenso al pico Turquino, sin otro propósito que el de alcanzar la cima de nuestro mayor accidente orográfico, en esta ocasión la iniciativa recuperó las intenciones con las que se organizaban dichas cruzadas durante los meses veraniegos de receso docente.
“¿A dónde tu vas…?” le pregunté unas semanas antes a Fernando Reyna, entusiasta de estas lides y uno de mis camaradas, el pasado verano, en una travesía por el río Toa, quien me comentó que se organizaba...